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miércoles, 28 de abril de 2010

¿Prioridades?

Vamos con otro post sobre quejas por generalizaciones, así que partamos de lo siguiente: Políticamente me considero una persona de izquierdas, socialista para más señas. Dejando claro que socialista no es igual a PSOE. Rechazo y repudio cualquier tipo de dictadura y cualquier manifestación de violencia que se ejerza desde el poder contra el pueblo. Odio las imposiciones totalitarias que no permiten la libertad de expresión o que coartan cualquier derecho fundamental de los ciudadanos. Por lo tanto, rechazo y repudio el franquismo, aunque yo no lo viviera, ni ganas. Creo en la justicia y creo que la justicia es la base fundamental de cualquier estado de derecho como en este caso es el nuestro. Me preocupa la justicia y su situación y los casos que debe juzgar que afectan a una mayoría. Me parece de justicia (y perdón por tanta redundancia) que las víctimas de un régimen dictatorial sean resarcidas y que el Estado sufrague todos los gastos derivados de exhumaciones de fosas comunes. Nada de esto me parece revisionismo ni romper nada de una Transición que, 30 años después, deja ver más grietas de las que parecen.
Bien, pues en un país en el que andamos con una crisis económica de la leche, con un 20% de paro, con más de un 13% de déficit, con crecimientos negativos del PIB y que no llegarán ni al 1% a final de año. Con unos bancos a cual más caradura y sinvergüenza, que no dan créditos a los ciudadanos que a través del Estado han pagado sus deudas y que encima sufragan fondos (el famoso FROB) para que justamente den esos créditos que no aparecen por ningún sitio. Porque claro, el dinero del Estado, por más que lo piensen los bancos, no es que no sea de nadie, es que es de todos, de todos los contribuyentes a los que encima nos subirán los impuestos como el IVA o que nos retienen en nómina el 18%, pero claro, los señores banqueros de eso ni se enteran. En un país donde una panda de chorizos auspiciada por el PP trincan todo lo que pueden y más de unos ayuntamientos, en su mayoría, más propios de "Chicago años 20" que de una supuesta democracia. En un país donde una niña no puede ir a un instituto porque lleva un pañuelo islámico, donde los dos grandes partidos son incapaces de llegar a un pacto por la educación y donde la violencia de género es una lacra.
Pues con todo lo que tiene ese país encima, que pongamos que se llama España ¿qué cojones me importa que un juez, con más sombras que luces, sea o no juzgado? ¿Acaso si me importa menos que la reproducción de las almejas salvajes, soy menos progresista, soy menos antifranquista, soy un radical conservador, apoyo a un "tribunal corrupto o franquista"? ¿De verdad la tarea de los sindicatos es ir a apoyar al juez Garzón y no ponerle las astas calientes al gobierno con el problema del paro? ¿Debe una Universidad dejar que un ex fiscal (que lo fue en tiempos de Franco) cargue contra una institución del Estado para defender a un juez? ¿Los partidos políticos hacen bien en enzarzarse en este asunto en lugar de solucionar el problema de nuestra educación, más cercana a la media de Uzbekistán que a la de un país serio? ¿Realmente los políticos representan a los ciudadanos o se representan así mismos y sus intereses? Si yo fuera Gurb (el personaje del libro de Eduardo Mendoza) y aterrizara ahora mismo en España, en el año 2010, no tardaba ni dos días en volverme a mi planeta, por más que intentara convencerme que no lo hiciera Marta Sánchez.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Cuestiones intocables

Por un día me aparto del camino de los Oscars y las películas para comentar un tema que me ha resultado curioso. Me refiero a la apertura de diligencias por parte del Consejo General del Poder Judicial para sancionar al juez Garzón. Esto se produce tras la querella del sindicato ultraconservador Manos Limpias una vez que el magistrado decidió investigar los crímenes del franquismo y abrir las fosas comunes para identificar los cadáveres. El fiscal (es decir el Ministerio Público, el dedo acusador) ha dicho que no ve nada punible y no está a favor de que se abra juicio contra Garzón ni que se le suspenda. Hasta aquí todo puede ser normal y no dejaría de ser una querella por prevaricación contra el juez (algo dudoso porque no está claro que el juez Garzón no estuviera autorizado a tal investigación) y ya está. Pero hay una cosa que me ha resultado muy llamativa.

Por todos es conocido, y los propios juristas reconocen, que el juez Baltasar Garzón deja mucho que desear como figura jurídica. Es un instructor lamentable (importantes narcotraficantes han quedado libertad por culpa de sus deficientes instrucciones de casos). Le gusta más la tele y salir en ella que a un tonto un lápiz. Su enorme ego ha hecho que acapare demasiados casos importantes, lo que hace dudar de su capacidad de análisis por falta de tiempo. Ha hecho muchas veces dejación de funciones, yéndose a dar cursos a Nueva York mientras en la Audiencia Nacional deberían estar juzgando a etarras. En el año 93 fue en las listas de un partido político, el PSOE, por lo que su imparcialidad tampoco está del todo clara.

Por no decir solo cosas malas, también hay que decir que gracias a Baltasar Garzón han caído muchos terroristas, llevó a cabo importantes operaciones contra el tráfico de drogas, encausó a Pinochet y lo último e interesante, la investigación de los crímenes del franquismo dentro de la conocida ley de Memoria Histórica. Bien, entonces vamos a lo curioso. ¿Por qué un juez que ha hecho tantas cosas denunciables y querellables va a ser suspendido por investigar los crímenes de la dictadura española, algo loable y de justicia histórica? ¿Por qué un juez decide hacer caso a la querella de un sindicato fascistoide y de marcado carácter ultraconservador, en lugar de al Fiscal General del Estado que pide no sancionar a Garzón? Pues para mí esto solo tiene una explicación: todavía en nuestro país parece que hay cuestiones intocables que afectan al periodo más oscuro y bochornoso del siglo XX español.

viernes, 22 de enero de 2010

Vergüenza

Esto que voy a hacer hoy en el post no me gusta porque prefiero plasmar opiniones propias, pero no me resisto a reproducir la crónica de Jacobo Díaz para El Mundo sobre la expulsión de periodistas de Haití y lo que los reporteros han hecho en el país caribeño. Tras leer esta información y como integrante de esta hermosa profesión, solo puedo sentir una cosa: Vergüenza.

De Jacobo García, Puerto Príncipe

¿Se puede llegar a un terremoto con maleta de ruedas? Sí. ¿Puede una revista que dedica su última portada a los maquillajes más sorprendentes y a las joyas que vienen para este año enviar a un periodista para la cobertura? Sí. ¿Puede llegar alguien a la zona más devastada del planeta sin agua, comida ni un teléfono en condiciones? Sí.

¿Puede la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo) llevar a más de veinte periodistas dentro de un avión de emergencias? Sí. ¿Puede un periodista ponerse a llorar cagado de miedo nada más poner un pie en Puerto Príncipe al verse rodeado de negros? Sí, y ¿puede el ministro de Exteriores buscarles casa a todos los periodistas para que trabajen con "plena seguridad" cuando sólo ayer hubo tres réplicas y ni la policía ha sido capaz hasta ahora de tomar el control de las calles? Sí, y no sólo eso si no que Juan Pablo De Laiglesia, secretario de Estado para Iberoamérica, tuvo que perder un día entero en cumplir la orden del ministro, en medio de un desastre de estas dimensiones. Y además de todo eso incluyan ustedes a una estrella de la televisión nacional convertida en la mayor mosca cojonera de cuantos han pasado por ahí.

El jueves por la noche, junto a muchos otros informadores de todo el mundo, llegó la orden de los marines de EEUU para que la prensa abandonara las instalaciones del aeropuerto de Puerto Príncipe, que los periodistas habían tomado como base de operaciones para realizar su trabajo. En los últimos días en el aeropuerto desembarcaron miles de efectivos estadounidenses cargados hasta los dientes, los aviones militares aterrizaban cada pocos minutos y el material de emergencia corría de forma frenética por la pista pero paseando alegremente en medio de ese desmadre aparece siempre algún periodista. Y fumando.

¿En algún aeropuerto del mundo alguien permitiría una situación así? Pues aquí en Puerto Príncipe así sucedía hasta el jueves. Hasta que fueron expulsados del aeropuerto. Pero no sólo la prensa española sino los periodistas de medio mundo como era lógico.

Pero los periodistas no tienen toda la culpa no, si no que la tiene un paternalismo estúpido que hace que un señor de Moncloa tenga que aterrizar para ver si estamos bien. Aquí no hay desabastecimiento y la comida se puede comprar perfectamente en las calles, eso sí a precios disparatados aunque perfectamente asumibles para un señor que paga en euros. Así que no hay necesidad de ir a robar por la noche (sí, robar por la noche) la comida traída desde España para los equipos de rescate. Tampoco hay violencia, salvo saqueos puntuales, lógicos en estas circunstancias y la electricidad no se ha ido nunca. Pero no, muchos periodistas preferían vivir bajo el cobijo de la gallina de la AECID antes que enfrentarse solos a la una ciudad destrozada de la que lo desconocen todo.

Y aprovecho para adjuntar un artículo de Arturo Pérez Reverte, que lo explica todo mejor que yo:

"Hace treinta y dos años desaparecí en la frontera entre Sudán y Etiopía. En realidad fueron mi redactor jefe, Paco Cercadillo, y mis compañeros del diario 'Pueblo' los que me dieron como tal; pues yo sabía perfectamente dónde estaba: con la guerrilla eritrea. Alguien contó que había habido un combate sangriento en Tessenei y que me habían picado el billete. Así que encargaron a Vicente Talón, entonces corresponsal en El Cairo, que fuese a buscar mi fiambre y a escribir la necrológica. No hizo falta, porque aparecí en Jartum, hecho cisco pero con seis rollos fotográficos en la mochila; y el redactor jefe, tras darme la bronca, publicó una de esas fotos en primera: dos guerrilleros posando como cazadores, un pie sobre la cabeza del etíope al que acababan de cargarse. Lo interesante de aquello no es el episodio, sino cómo transcurrió mi búsqueda. La naturalidad profesional con que mis compañeros encararon el asunto.

Conservo los télex cruzados entre Madrid y El Cairo, y en todos se asume mi desaparición como algo normal: un percance propio del oficio de reportero y del lugar peligroso donde me tocaba currar. En las tres semanas que fui presunto cadáver, nadie se echó las manos a la cabeza, ni fue a dar la brasa al Ministerio de Asuntos Exteriores, ni salió en la tele reclamando la intervención del Gobierno, ni pidió que fuera la Legión a rescatar mis cachos. Ni compañeros, ni parientes. Ni siquiera se publicó la noticia. Mi situación, la que fuese, era propia del oficio y de la vida. Asunto de mi periódico y mío. Nadie me había obligado a ir allí.

Mucho ha cambiado el paisaje. Ahora, cuando a un reportero, turista o voluntario de algo se le hunde la canoa, lo secuestran, le arreglan los papeles o se lo zampan los cocodrilos, enseguida salen la familia, los amigos y los colegas en el telediario, asegurando que Fulano o Mengana no iban a eso y pidiendo que intervengan las autoridades de aquí y de allá -de sirios y troyanos, oí decir el otro día-. Eso tiene su puntito, la verdad. Nadie viaja a sitios raros para que lo hagan filetes o lo pongan cara a la Meca, pero allí es más fácil que salga tu número. Ahora y siempre. Si vas, sabes a dónde vas. Salvo que seas idiota. Pero en los últimos tiempos se olvida esa regla básica. Hemos adquirido un hábito peligroso: creer que el mundo es lo que dicen los folletos de viajes; que uno puede moverse seguro por él, que tiene derecho a ello, y que Gobiernos e instituciones deben garantizárselo, o resolver la peripecia cuando el coronel Tapioca se rompe los cuernos. Que suele ocurrir.

Esa irreal percepción del viaje, las emociones y la aventura, alcanza extremos ridículos. Si un turista se ahoga en el golfo de Tonkín porque el junco que alquiló por cinco dólares tenía carcoma, a la familia le falta tiempo para pedir responsabilidades a las autoridades de allí -imagínense cómo se agobian éstas- y exigir, de paso, que el Gobierno español mande una fragata de la Armada a rescatar el cadáver. Todo eso, claro, mientras en el mismo sitio se hunde, cada quince días, un ferry con mil quinientos chinos a bordo. Que busquen a mi Paco en la Amazonia, dicen los deudos. O que nos indemnicen los watusi. Lo mismo pasa con voluntarios, cooperantes y turistas solidarios o sin solidarizar, que a menudo circulan alegremente, pisando todos los charcos, por lugares donde la gente se frota los derechos humanos en la punta del cimbel y una vida vale menos que un paquete de Marlboro. Donde llamas presunto asesino a alguien y tapas la cara de un menor en una foto, y la gente que mata adúlteras a pedradas o frecuenta a prostitutas de doce años se rula de risa. Donde quien maneja el machete no es el indígena simpático que sale en el National Geographic, ni el pobrecillo de la patera, ni te reciben con bonitas danzas tribales. Donde lo que hay es hambre, fusiles AK-47 oxidados pero que disparan, y televisión por satélite que cría una enorme mala leche al mostrar el escaparate inalcanzable del estúpido Occidente. Atizando el rencor, justificadísimo, de quienes antes eran más ingenuos y ahora tienen la certeza desesperada de saberse lejos de todo esto.

Y claro. Cuando el pavo de la cámara de vídeo y la sonrisa bobalicona se deja caer por allí, a veces lo destripan, lo secuestran o le rompen el ojete. Lo normal de toda la vida, pero ahora con teléfono móvil e Internet. Y aquí la gente, indignada, dice qué falta de consideración y qué salvajes. Encima que mi Vanessa iba a ayudar, a conocer su cultura y a dejar divisas. Y sin comprender nada, invocando allí nuestro código occidental de absurdos derechos a la propiedad privada, la libertad y la vida, exigimos responsabilidades a Bin Laden y gestiones diplomáticas a Moratinos. Olvidando que el mundo es un lugar peligroso, lleno de hijos de puta casuales o deliberados. Donde, además, las guerras matan, los aviones se caen, los barcos se hunden, los volcanes revientan, los leones comen carne, y cada Titanic, por barato e insumergible que lo venda la agencia de viajes, tiene su iceberg particular esperando en la proa."

Arturo Pérez Reverte

martes, 8 de diciembre de 2009

Alumbrado por despidos

Viendo las últimas entradas parecería que este blog lo escribe alguien amargado y que va contra casi todo, pero es que hay cosas que claman al cielo. Hoy, aviso, vuelvo a mostrar mi indignación. Y es que claro, todo el mundo está con la crisis por acá, la crisis por allá, despidos, cierre de comercios, de empresas, ERE´s encubiertos, etc. En Andalucía, una de las comunidades autonómas con más desempleo de España, este año ha sido terrorífico en lo que a la pérdida de puestos de trabajo se refiere. En el campo, en la industria pesada, en el sector servicios y muchísimas otras ocupaciones, han visto mermadas sus plantillas, unas veces porque no quedaba más remedio en esta época, otras ocasiones porque la ley protege a todo el mundo menos al trabajador y otras veces porque el empresario aprovecha una época de crisis para aligerar peso y gastos de obreros.

Pero como no es cuestión de hablar de todos los puestos de trabajo perdidos en todas las profesiones, me centraré en la que más me atañe: el periodismo. Así, tenemos en Andalucía al Grupo Joly de comunicación, editor de periódicos como el Diario de Sevilla o el Diario de Cádiz. Bien, pues dicho grupo, que tampoco es grandísimo, ha despedido este año a 80 trabajadores. 80 familias que han perdido uno de sus sueldos. Desgraciadamente esto es normal hoy en día en este mundo. Muchas empresas han hecho unos expedientes de regulación tremendos o tienen pensado hacerlos. Todos lo justifican en que se ha rebajado los ingresos por publicidad por culpa de la crisis. La explicación puede ser válida, pero en el caso del Grupo Joly hay un "pero".

El matiz que tiene Joly es que a pesar de haber dejado en la puta calle a 80 trabajadores porque no podían pagar sus sueldos, sí tiene 610.000 euros del ala para patrocinar el alumbrado navideño de la ciudad de Sevilla. Ciertamente es bochornoso y escandaloso. Si yo fuera uno de esos trabajadores estaría ahora mismo montando un pollo que se iba a ciscar la perra. Y más aún cuando el grupito de marras ha anunciado que probablemente el año que viene se produzcan más patadas en el culo a su plantilla empleada. Es decir, asistimos a un nuevo ejercicio de abuso de poder de unos empresarios que solo buscan su beneficio a costa de lo que sea, en este caso a costa de unos pobres trabajadores cuyo único mérito para ser despedidos ha sido el de trabajar informando a los andaluces. Pero claro, es más importante la bombillitas navideñas en Sevilla que el pan de 80 familias.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Leyes antidemocráticas en una democracia

Cada día leo con más perplejidad algunas noticias. Resulta que ahora, según recoge la Ley de Economía Sostenible que se ha sacado el gobierno de la manga, se podrán cerrar webs sin necesidad de que lo autorice un juez si se entiende que vulnera los derechos de autor, es decir, si ofrece descargas gratuitas. Es algo delirante, más propio de un estado policial que de un Estado de Derecho, que es lo que se supone que es el nuestro. Así que si a la ministra de Cultura, la inculta de González Sinde, que hoy se ha reunido con 14 personalidades destacadas del mundo de Internet, se le pone en las narices que hay que cerrar una web porque nos da la posibilidad de bajarnos el último éxito de Javi Cantero, pues cierra la página y aquí paz después gloria. Si finalmente la ley se redacta en esos términos, será un atentado y un golpe en toda la línea de flotación de la libertad de expresión en un medio como Internet.

Pero es que claro, el notario mayor del Reino, el ministro de Justicia, esa mezcla de Brutus y Bud Spencer, el señor Caamaño se descuelga con la siguiente frase: "Administrativamente se pueden cerrar web de descargas ilegales (¿?) ya que también se clausuran las páginas de Internet que enseñan cómo se hacen bombas". Con dos cojones. El garante del cumplimiento del Estado de Derecho en el poder civil incurre en una serie de falsedades en una frase de dos líneas. En primer lugar, "administrativamente" no, lo deberán decidir los jueces porque supone una merma de libertad de expresión. "Descargas ilegales". Que se sepa de momento no hay ninguna ley que diga que el intercambio de archivo P2P sea ilegal, así que eso es mentira. Y luego compara la descarga de material de Internet protegido con la fabricación de bombas. Sobra comentarios porque él solito se ha retratado. Yo solo espero que se rectifique porque de lo contrario la rebelión puede ser tremenda.

ACTUALIZACIÓN 19:48

Teletipo Europa Press

Zapatero: "Nada más lejos de la intención del
Gobierno que cerrar ninguna página web"

MADRID, 3 (Portaltic/EP)

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aludió
este jueves a la posibilidad de cerrar por orden administrativa las
páginas 'webs' que alojen contenidos ilegales, negando tal
posibilidad. "Nada más lejos de la intención del Gobierno que cerrar
ninguna página web".

"Si hay que aclarar algo desde el punto de vista de la redacción
se hará y lo hará el Ministerio de Cultura, junto con el Gobierno y,
por supuesto, les voy a dar mi opinión, ha de prevalecer siempre la
libertad de expresión", declaró Zapatero en rueda de prensa en el
Palacio de la Moncloa.
R
03/Dic/2009 19:38:55

(EUROPA PRESS)

martes, 1 de diciembre de 2009

Caraduras musicales

Voy a empezar este post con una serie de afirmaciones que se pueden calificar de absolutas obviedades pero que no está de más recordarlas y tenerlas presentes. Cuando un panadero vende una barra de pan, cobra en el momento de su venta y ya está. Cuando un carpintero te fabrica una mesa, te la vende, la cobra en el momento de su venta y ya está. Cuando un camarero te sirve un Old Fashioned, te lo cobra en el momento de su venta y ya está. Algo similar a lo que ocurre con un vendedor de pararrayos, que te lo cobra en el momento de su venta y ya está. Un librero te cobra el libro en el momento de su venta y ya está. Bien, pues entonces ¿por qué cojones un cantante o músico, después de vender su disco (que en la mayoría de casos no sirven ni para espantar a las palomas de los balcones), tiene que seguir cobrando toda su vida por ese trabajo realizado? Un escultor realiza un trabajo propio, algo de autor también, lo vende a una galería o a un particular, y no se tira los siguientes "x" años cobrando cada vez que alguien ponga esa escultura en un bar o cuando alguien quiera hacerle una foto sin pagar.

Y es que claro si vemos los artistas que esta mañana han protestado en contra de la piratería, pues es para echarse a temblar. Allí estaban Chenoa, que seguro que se baja del Emule las canciones del Bisbal para joderle; Antonio Carmona, que yo pensaba que tras dejar Ketama se dedicaba a otros menesteres; Luis Eduardo Aute, que el último disco que vendió fue hace más de treinta años y que dudo mucho que sean muy pirateadas sus canciones, y que encima ha amenazado con actos más contundentes si no se actúa; Rosario Flores, que desde que su gato dejó de hacer "uy uy uy, ay ay ay", no tenemos muchas noticias de ella; Tamara, una chiquita que participó en Lluvia de Estrellas y a la que parece que el humo del escenario le dejó tocado el sentido común. Otros compinches que estaban en el acto eran David de María, La Oreja de Van Gogh o Loquillo. Es decir, la creme de la creme.

El problema que tiene esta gente es su caradura y su cinismo. Además de su hipocresía y falsedad de argumentos. ¿Qué le hace más daño a un artistazo como Antonio Carmona o Chenoa, que mi primo Sesibuto se baje una canción suya, o que la productora Tal y la distribuidora Cual se lleven el 80% de los ingresos por disco? Porque vamos siempre se ha dicho y los artistas reconocen y así está probado, que un cantante verdaderamente gana pasta por los conciertos, no por los discos, así que lo chungo sería piratear conciertos y no CD´s. Y ya no es eso, es que además nos cobran un canon por CD virgen por si acaso se nos ocurre piratear. Es decir que si yo quiero grabar en ese soporte las fotos de mi excursión de fin de semana por Villarejo del Trebujeque, pues tendré que pagar igual el canon aunque no vaya a utilizarlo para grabar alguna de esas mierdas con que nos saturan estos artistas apesebrados. Malito me pongo con este tema.

martes, 17 de febrero de 2009

Tele-lodazal

Este post parece una continuación del anterior, y es que se vuelven a mezclar televisión, crímenes y sucesos, y falta total de escrúpulos. Estos días todo el mundo está al tanto de lo que está sucediendo en Sevilla con el brutal asesinato de Marta del Castillo. Por cercanía emocional y por interés en este tipo de casos, he estado siguiendo con mucha atención todo lo que ocurría en torno a este asunto. Lo primero, lógicamente, dar el pésame a padres, familia y amigos porque es algo terrible lo sucedido. Lo segundo es desear que se pueda encontrar el cadáver de Marta para que los padres puedan enterrarla y ellos descansen de esta agonía. Lo tercero es esperar que, con la ayuda del cuerpo de Marta, se pueda condenar al hijo de puta que la mató, y a sus cómplices o encubridores, porque todavía queda por determinar en calidad de qué participaron en el asesinato de la joven sevillana.

Naturalmente la manera de poder seguir todo esto desde Madrid es a través de los programas de televisión, así que todo lo que sabemos es por la tele. Pues bien, enciendo el aparato con la intención de ver las últimas noticias de la investigación y las pesquisas policiales, y me encuentro a una niña de 14 años hablando de esto en televisión. Mi sorpresa es mayúscula cuando además descubro que es la ¡¡¿novia?!!, -repito que tiene catorce años-, del asesino confeso de Marta, que tiene 20. Además, como si del manager de una banda de rock amateur se tratara, su madre la acompaña allá donde va, haciendo partícipe a su hija del morbo televisivo. Esta menor además se explica como lo haría una mujer de 30 años. No titubea al hablar y se le ve segura en todo lo que dice.

Su tour comenzó el domingo por la noche en el programa del sacamantecas Nacho Abad en Telecinco. El periodista le hizo un interrogatorio, a una niña, cual camarada comisario de la Stasi, preguntándole por infinidad de asuntos del todo escabrosos. Luego estuvo con AR por la mañana y en A3 por la tarde, que por lo menos tuvo la "delicadeza" de taparle la cara. La chica, la menor, de 14 años, explicaba con total soltura y ante la mirada complaciente de la madre, como le preguntaba al asesino si él había sido el que mató a Marta, si sabía algo del asunto, por qué no ayudaba en su búsqueda, etc. También narraba la chiquita que la noche del crimen, vio normal a su novio y que durmió durante toda la noche. (Una puntualización, el criminal confeso vivía en la casa de la niña)

Aún así, la desfachatez mayor la cometió T5, que después de estar todo el día con las entrevistas a las niña, en el informativo de la noche le "pixela" la cara. Pero qué sentido tiene. Pues el sentido que tiene está claro. La falta de moral y de escrúpulos de una/s cadena/s que ante un caso como este, que causa dolor a muchísima gente, que una vez más pone en el candelero la necesidad de la reforma del código penal y que ha mantenido en vilo a toda España, se permite la asquerosidad de exhibir a una niña de 14 años para que "arroje luz" en un caso tan serio y que no se puede tomar como algo baladí. Es decir, la utilización de una menor, en programas morbosos, que se emiten en la madrugada para que hable de un monstruoso crimen aún no resuelto. Y todo ello ante la complaciencia de una madre que parece encantada de haberse conocido y que permite la explotación de su propia hija. Otro ejemplo más, y ya van unos cuantos, del lodazal de miseria moral en el que se ha convertido la televisión.

jueves, 12 de febrero de 2009

Killer reality

Antes de ir al tema del post, me gustaría hacer dos apreciaciones importantes. En primer lugar, según las estadísticas de la AEMET el año 1994 se recuerda como uno de los más calurosos en los últimos 20 años. Por otro lado hay estudios que evidencian que una ola de calor sofocante puede llegar a hacer que una persona cometa actos violentos, al estilo de Mersault en El Extranjero de Camus. Dadas estas puntualizaciones, veamos este asunto. Corría el verano de 1994, concretamente la noche 31 de julio al 1 de agosto, cuando un hecho truculento sacudió a la localidad alicantina de Benijófar y a toda España. Curiosamente ese día no fue de los que más calor hizo y la temperatura media fue de 32º C en aquella jornada. Es decir, el efecto climatológico no influía ni era óbice para ningún tipo de comportamiento violento. Así que las dos posibilidades que podrían explicar esta historia, quedan descartadas. Dicho esto, vamos a pasar a contarla.


El protagonista es Cyril Jaquet. Nació hace 29 años en Suiza, es decir, en el momento en que ocurrió la tragedia, tenía 15 años. La noche de aquel día veraniego, Cyril ya barruntaba lo que iba a hacer. Con una sangre fría propia de un sicario, descerrajó tres certeros disparos contra su madre que acabaron con su vida. Siguió con el arma homicida entre sus manos durante cuatro horas, esperando a que llegara su padre, al que también asesinó tras vaciar el cargador de su arma semiautomática. Tras esto se fue a casa de sus abuelos para preparar su coartada. A la polícia le mosqueaba la serenidad que mostró Jaquet en esos momentos y el lapso de tiempo que pasó entre los dos asesinatos. Dos días después sus padres fueron enterrados. Ese día el parricida de Benijófar cometió un error tremendo y macabro. Durante el sepelio, además de no vérsele afectado, en un par de ocasiones el asesino mostró una sonrisa. Eso alertó a los agentes. Al día siguiente lo confesó todo a la policía judicial sin un atisbo de arrepentimiento. Este tipo, al ser menor, solo pasó dos años en un centro de menores por asesinar a sus padres.


Después de este tiempo internado, se muda a Mallorca donde trabaja para una aerolínea. Sus vecinos le ven como alguien normal pero algunos sospechan de su pasado, aunque lógicamente se supone que, gracias a nuestro estupendo y garantista código penal, este "elemento" quedó reinsertado tras esos largos dos años encerrado por matar solamente a sus progenitores. Y hete aquí, que un día, este púber parricida decide que él y su chavala, se van a presentar a un programa de televisión para dar la vuelta al mundo y trincar la pasta en caso de ganar. Pero ¡ah!, mira tu por donde, se destapa toda la historia, algo que por otra parte parece normal, así que tampoco sé en que pensaba este muchachote cuando decide presentarse a un programa de la tele.


Pero el problema aquí no es que este pollo se presente a un programa de televisión. Hay otras cuestiones que chirrían aún más. Lo primero es que este tío solo pasara dos años en un centro de menores por matar a sus padres a sangre fría y sin remordemientos. Lo segundo es que este asesino, en el programa, se haga la víctima y diga que hay una campaña de los medios contra él por su pasado. Nada hombre, si quieres te damos palmaditas en la espalda. Tercero: hasta qué punto un adolescente de 15 años se puede reinsertar en dos años de algo tan atroz como matar a sus padres. Cuarto: ¿de verdad pensaba que no se iba a saber lo qué hizo?. Quinto: ¿tienen algún tipo de escrúpulos los directivos de los programas? ¿Qué son capaces de hacer para ganar unas cuantas décimas en el share? Porque si no sabían que había hecho esto en el pasado, mal, pero si lo sabían peor. Sexto: supongamos que no lo sabían y que se enteraron después, ¿por qué esperan a decirle en directo y restregarle en la cara lo que hizo? ¿No lo podían hacer en privado? Sí, si lo podían haber hecho así, pero claro, eso no da audiencia. Y es que estamos en lo de siempre, en el espectáculo de la telebasura, de la telesangre y la telemierda.


domingo, 11 de enero de 2009

Madrid-Tombuctu

El pasado viernes tenía que haber ido a mi pueblo por una cuestión familiar muy importante. Pero hete aquí, que no pude llegar, ni siquiera pude salir de Madrid, teniendo que retrasar mi partida un día. Mi intención era dirigirme al sur y tomar la A-4 (carretera con competencia del estado) para llegar a Andalucía. Quería salir más o menos temprano para llegar lo antes posible. Entre unas cosas y otras ya eran las nueve de la mañana cuando decido mirar por la ventana y veo que nieva de manera copiosa. "A las carreteras del sur esto no afectará, y los equipos de emergencia ya estarán puestos manos a la obra", pensé yo, incauto de mí. Pongo la tele y la radio para ver qué dicen sobre el estado de las carreteras y me llevo una sorpresa. ¡Más de 400 kilómetros de atascos en la capital, la A-1, A-2, A-3, A-4 y A-6 con varios tramos cortados, la M-40 intransitable, la gente hasta las narices dentro de sus coches, ni una mísera quitanieves, ni una máquina esparciendo sal, ni un guardia civil que ponga algo de calma entre tanto caos, el aeropuerto de Barajas, el más importante de España y que enlanza la mayoría de vuelos, cerrado varias horas!. Todo eso por una nevada en Madrid.  Todas las comunicaciones en España empantanadas porque nieva en la capital.

Está claro que la Agencia Española de Meteorología (AEMET) tiene su parte de culpa por no haber podido predecir una nevada de esas características, que por otra parte es su trabajo, pero lo de las administraciones es bochornoso. Tenemos una ministra de Fomento incapaz de hacer nada salvo demostrar su chulería y malas artes, que en cinco años en su cargo acumula fracaso tras fracaso (cercanías de Barcelona, huelga de transportistas, huelgas de pilotos, lo del pasado viernes, etc). Tenemos una presidenta de la Comunidad de Madrid más preocupada de pegarle la patada al asiento del presidente de su partido y de hacerse con el control de Caja Madrid, que del bienestar de los ciudadanos a los que representa. Y tenemos un alcalde de una ciudad que está tumbado a la bartola, pensando en los JJ.OO. de 2016 y de hacer faraónicas carreteras, que cuando caen cuatro copos, son intransitables.

Y todo esto provoca que, por su falta de previsión, millones de ciudadanos, no solo de Madrid, nos viéramos perjudicados y no pudiéramos viajar (en mi caso por un motivo urgente). Me importa una higa que se echen las culpas los unos a los otros. Todos, sin excepción, son culpables, y lo son por no tener un plan de emergencias para estos casos. España no es Mali, aquí nieva y hay riesgo de que estas cosas ocurran. España no es Mozambique, y sus dirigentes deberían ser previsores. España no es Botsuana, y sus gobernantes deberían ser más diligentes y no poner en marcha el plan de emergencia a las 13.30 de la mañana, cinco horas después de que empezara todo, con miles de personas atrapadas en sus coches. España no es Gabón, y debería haber máquinas quitanieves no solo en la sierra, sino en todas las carreteras nacionales, autonómicas, locales o simples caminos para el arado. España no es un país tercermundista, pero muchas veces uno piensa que en cuestión de infraestructuras y de comunicaciones, vivimos en el absoluto subdesarrollo.

viernes, 23 de mayo de 2008

¿Dónde está la mosca...Aquí o aquí?

Sé que voy con un par de días de retraso, pero es que esta foto me encanta. Fue tomada por el fotógrafo de El Mundo, Alberto Cuéllar, en la reciente visita del mameluco este de Ibarretxe, el lehendakari de los vascos y vascas, a Zapatero. Ya sabemos a qué se acercan las moscas, y con esto no quiero decir que el lehendakari (de los vascos y vascas) sea un excremento (o excrementa), aunque su Plan me parezca una mierda.

domingo, 10 de febrero de 2008

Un poco de respeto

Procuro ir una o dos veces por semana (porque no puedo más) al cine. Me gusta el cine, y me gusta verlo sentado en butacas cómodas, con un sonido alto y envolvente, y después escuchar lo que dice la gente de lo que le ha parecido lo que ha visto. Este fin de semana no ha sido menos, y he ido a ver No country for Old Men (en el próximo post hablo de ella, pero adelanto que me ha parecido muy buena). La sesión era la del domingo a las 22.00 horas. Siempre que voy al cine me gusta o la primera sesión, o la última de madrugada, porque es cuando hay menos niños gritones, adolescentes ruidosos y demás "cosas" humanas que enturbian el disfrute de un filme, pero en este caso la de las 22.00 era la última.


Pero hete aquí, que para ver esta película, la sala estaba a reventar (cabían unas 800 personas), y la mayoría eran (éramos) dúos, salvo algún grupo de universitarios. Normalmente las personas que pasan la veintena, se les considera gente madura, respetuosa y más o menos cordial. Pero he comprobado que no siempre es así. De por sí me irrita la antipatía de la mayoría de amargadas/os que cortan las entradas, o la bordería de los acomodadores, pero bueno, con hacerles poco caso y no saludarles, tienes suficiente. Lo que más me molesta, lo que no soporto, lo que más me jode, es la gente que come y bebe en el cine. Aguanto, como no podía ser de otra manera, las necesidades fisiológicas de la gente, como por ejemplo ir al servicio. Aguanto los ruidos naturales (toses, estornudos, etc). Pero no aguanto el oír mascar y sorber.




El cine es una obra de arte, y como tal merece ser respetada. Yo no conozco a nadie que vaya a un museo, esté delante de un cuadro de Velázquez comiendo Risketos y pistachos. Por eso me enerva la gente que se monta francachelas y comilonas en las salas. Puedo entender una botella de agua, por si te da sed, pero coño, es que este fin de semana he visto gente comiendo, no solo palomitas, sino nachos con dos salsas, patatas de colorines, pipas de calabaza y hasta yogures, ¡que son dos horas de películas, no dos días!. Por otra parte me disgusta muchísimo la gente que no se queda a ver los títulos de crédito, porque hay gente que ha trabajado muy duro para que tú hayas visto una película, y se merecen un poco de respeto. En fin que me gusta el cine, pero juro que no volveré a ir a una sesión de "máxima afluencia", iré a las de las 16.00 con los abuelos, o a las de las 01.20 de la mañana con borrachos, que esos por lo menos se quedan dormidos.

viernes, 1 de febrero de 2008

Requiem por una hortaliza podrida

Cuando empiezo a escribir esto, a T5 le quedan minutos para expeler por fin y para siempre su última ventosidad. Es el tiempo que queda para que acabe, por y para siempre (espero), ese excremento vespertino que cada tarde pisoteaba vidas y personas. Aquí hay Tomate acaba, se evapora, se diluye dentro de la historia de la telebasura, de la telesangre, de la telemierda. Quedan minutos para que una de las mayores bazofias catódicas vomite sus últimos tropezones de un tomate rancio y añejo, hecho a base de bilis, mal gusto y ninguna consideración hacia nadie. Esto acaba, pero el problema es que la semilla de la baya está muy arraigada, y se ha extendido como una epidemia. Mientras J.J se despide, detrás tiene una grada con lo más lamentable y repugnante del panorama televisivo: Lydia Lozano, Diego Arrabal, el calvo de T5 de las tardes, el ex yerno de Franco, el de La Noria.


Nadie ha dado explicaciones de por qué quitan el programa. Psss, da igual, lo que importa es que va a dejar de existir, en unos minutos dormirá el sueño de los (in)justos, de los que no tienen remordimientos, y disfrutan jodiendo y triturando a la gente como si de un gazpacho con pellejos se tratara. Porque no es que les picotearan los ojos a esos infelices que les importa una mierda que se rían, burlen y jueguen con ellos con tal de ser famosos, lo peor es que metían también en ese saco a gente que quiere vivir de su profesión, personas que no querían verse metidos de lleno en ese lodazal de heces y jugo tomatero. Aquí hay Tomate acaba tras cinco años royendo miserias e intimidades y convirtiéndolos en carnaza televisiva. El Tomate ha muerto, pero su andrajoso rastro, su hediondo olor, su pestazo, seguirá coleando por las televisiones. El Tomate ya no existe, pero ha creado escuela.

martes, 18 de diciembre de 2007

Carne de "canon"

Es lamentable, penoso, aberrante, indignante, bochornoso. Ahora resulta que soy un delincuente en potencia, y problablemente tú, que ahora estás leyendo esto, también lo eres. Y como tú y yo somos delincuentes, nuestro gobierno, con el beneplácito y casi la imposición de un reducido grupo de gente "honrada", que como son tan pocos, tienen asociación y nombre propio y se hacen llamar SGAE, han decidido que nos aplica la justicia preventiva. ¿Que cómo es eso? Muy fácil, ahora todos deberemos pagar un canon en los CD´s vírgenes, dvd´s, móviles, discos duros, memorias USB, mp3... por si se nos ocurre grabar una canción en alguno de esos soportes. Pero claro, imaginemos que yo quiero un CD para guardar las fotos que me hice con David Bustamante después de su concierto en Algete, o las fotos de la primera comunión de mi prima la del pueblo y en las que se ve como se le levanta el vestido con una corriente de aire. O compro un lápiz USB para guardar los trabajos de clase y no perderlos. O me compro un móvil, simplemente para hablar con mi abuela, que como no puede andar, no puede ir hasta el teléfono fijo y el móvil es necesario. Pues nada, eso no importa. Da igual que mi abuela no tenga ni puta idea de cómo bajarse canciones al móvil, que si se compra uno, tendrá que pagar un gravamen, por si las moscas, gracias al Gobierno de España (y de la SGAE).




Ya he hablado de Sociedad General de Autores en otras ocasiones, y casi siempre para mal. Esta asociación, antaño dirigida por mi querido y admirado Ramoncín, es la encargada de velar por los intereses de los autores y su obra, o eso dicen. Pero no es así, la SGAE, un grupo que te cobra hasta por cantar en la ducha, es algo más. Es una especie de grupo de presión y de aves predadoras, que se lanzan en picado en cuanto ven asomar el dinero. Sin ir más lejos, hace unos meses, el autor de temazos como "Mey la lumen", "Chuli", "Blues para un camello", "Presidiario" o "Marica de terciopelo"; por poner algunos temas, porque todos sus éxitos no me cabrían. Bueno pues este "pollo" (frito), demandó a la web alasbarricadas.org, por criticar su labor al frente de la SGAE. La juez resolvió a favor de Ramón, ex punk y rockero, y condenó a la web a pagarle 6000 eurazos del ala. ¡Toma ya!, más pasta para estos. Y es que hay que tener cuidado, porque la SGAE es un Gran Hermano, que todo lo vigila. Que todo lo controla.




Pero dejemos a José Ramón con sus cosas, y hablemos del actual presidente. Es el archiconocido cantante Eduardo "Teddy" Bautista, que para quien no sepa quien es, que será el 90% de los ciudadanos de este país, era el cantante de un grupo de los 60, que se llamaba Los Canarios. Bueno pues quien quiera conocer las intenciones y las actitudes de este señor, que se lea el reportaje de El País del día 14 de este mes. Por destacar una frase, me quedaría con esta terrorífica sentencia: "Paga por si copias, pero si descargas que te quiten internet". Con dos cojones, y si te pillan cantando en tu casa, que te la embarguen; y si tarareas una canción por la calle, que te encarcelen. Di que sí Teddy Bautista, así se hacen las cosas. Por hoy ya está bien porque creo que este tema dará mucho que hablar estos días.

martes, 6 de noviembre de 2007

Que malo es no aceptar las críticas

Qué vergüenza. Me acabo de enterar y estoy absolutamente indignado. Intentaré escribir esta entrada Con el debido respeto que caracteriza a este blog, aunque será difícil. El Mundo, el periódico de Pedro J., acaba de prescindir de lo único bueno que le quedaba en esa redacción. Se fueron Carlos Boyero, Borja Hermoso y ahora es el turno de Javier Pérez de Albéniz, el mejor crítico de televisión de España, y autor de uno de los mejores blogs que hay en la red. El motivo de este atentado a la libertad de expresión: sus críticas a los conspiranoicos del 11-M en su post del día 31 de octubre. Es decir, el tipo de los tirantes, que tanto presume de libertad de expresión, se carga a una de las voces más críticas con sus planteamientos acerca de la matanza de Madrid.

Aunque quizás tampoco nos podemos sorprender por esta decisión. No hay más que mirar los comentarios de cientos de fachas en sus posts, donde le criticaban por dar unas opiniones duras y que no encajaban en un ambiente como el de ese periódico. Y lo peor no es que lo echen por pensar diferente, lo peor es que los que admiramos la forma de escribir y de pensar de este magnífico crítico, nos tenemos que aguantar, nos tenemos que joder, sin poder leer sus magníficas entradas. Cuando leí su artículo del día 2 de noviembre empecé a temerme lo peor, porque se despedía con un "hasta pronto", pero al ver que habían fichado a un nuevo crítico televisivo y que blogs como el de Nacho Escolar o Papel en Blanco llevaban esta noticia, mis peores augurios se han confirmado. Espero que algún periódico o web pueda recuperar a Javier Pérez de Albéniz, para que todos podamos seguir disfrutando de su agudísima crítica en un medio libre.

martes, 16 de octubre de 2007

Basta Ya!!!

Reporteros sin Fronteras ha publicado su clasificación anual de la libertad de prensa en el mundo, y sinceramente la cosa no está muy allá. Empezaremos por el final. Las últimas son Eritrea, Corea del Norte, Turkmenistán, Irán, Cuba y China, donde los derechos de los periodistas y la libertad de prensa brilla, absolutamente, por su ausencia, y donde periodistas, por contar la verdad de lo que pasa, son encarcelados.


En el primer puesto no hay sorpresas, sigue Islandia un año más como el país con mayor libertad de prensa. Tampoco es un caso llamativo porque entre los ocho primeros hay cinco países nórdicos (Islandia,1ª; Noruega, 2ª; Finlandia, 6ª; Suecia, 7ª; Dinamarca 8ª) También se encuentran entre los diez primeros: Eslovaquia, 3ª; Estonia, 4ª; Bélgica, 5ª; Irlanda, 9ª y Portugal 10ª. Del 10 al 20 se encuentran la mayoría de los denominados países centro europeos: Suiza, Países Bajos, Austria, República Checa, Hungría, Alemania (20).



Pero quizás lo más sorprendente es el puesto que ocupan algunos de los países más importantes del mundo (lo seamos o no, también incluyo en este grupo a España). Por ejemplo el Reino Unido está en el lugar 24, tras países como Trinidad y Tobago y Costa Rica. En el puesto 31 está Francia, por detrás de "potencias" como Namibia, Mauricio, Jamaica y Ghana. España se encuentra en el 33, precediendo a Taiwan. Ocupamos este lugar debido al terrorismo de ETA que amenaza a periodistas, y por hechos recientes como los juicios a los dibujantes de El Jueves por las caricaturas a los reyes. Otra potencia europea como Italia está en el 35, superada por Bosnia Herzegovina. Pero el caso que más "canta" es el de la mayor democracia del mundo y el espejo del Occidente libre, y no me estoy refiriendo a Bahamas, sino a EEUU, que ocupa un bochornoso cuadragésimo noveno lugar en la clasificación, por detrás de países como Macedonia, Chile, Sudáfrica, Israel, Cabo Verde, Chipre o Nicaragua, que sumando todos su PIB, no llega, por ejemplo, al gasto militar estadounidense. Pero peor es lo de Rusia, es la 144. ¿Esta es la Rusia que quiere dejar atrás su oscuro pasado?



Esto casos hacen que me pregunte: ¿Qué es más importante, ser el mayor país del mundo o que se respete la libertad de expresión? ¿Es hipócrita considerarse el mayor defensor de los derechos en el mundo, cuando las personas encargadas de contar la realidad a los ciudadanos no pueden hacerlo libremente? ¿Será alguna vez Rusia una democracia plena? ¿La apertura de China que propone el PCCh, llevará consigo la excarcelación y el fin de las condenas a periodistas por realizar su trabajo? ¿Tanto poder puede tener un periodista para que se le tenga que silenciar?, y si es así ¿No será que quien amordaza a los periodistas, es porque algo tiene que esconder?

lunes, 8 de octubre de 2007

Autopsia de telebasura

Ya sé que este blog no trata temas como puede ser la televisión, y que últimamente escribo de todos menos de cine o música, pero es que tengo que desahogarme del esperpento que ví el otro día.
El sábado me quedé en casa, y tuve la "feliz" idea de encender la televisión, y después de hacer un zapping cargado de publicidad, me detuve en Telecinco. En aquel momento no era consciente de lo que acababa de hacer. El programa en cuestión se llamaba (se llama) La Noria, y el presentador se llamaba (se llama) Jordi González. El tema del programa: la muerte de Antonio Puerta. Como tertulianos: La doctora Grajal, conocida por ser mujer de Jaime Ostos; Terelu, conocida por ser Terelu; el doctor Cabeza, conocido por... conocido. Había otros tres, un señor calvo, una mujer que apenas habló y un caballero bastante agresivo y desagradable, pero cuya cara me sonaba de haberlo visto en algún folletín vespertino.
Hay que considerar una cosa, que es quizás lo más importante: el tema que discutían giraba acerca de la muerte de una persona conocida, y que conmocionó a gran parte de la sociedad por lo impactante de las imágenes televisivas. Bueno, pues hacía mucho tiempo que no veía una porquería semejante como el tratamiento que hicieron del tema. El doctor Cabeza gritando como un loco y moviendo la cabeza a punto de descoyuntarse, la doctora Grajal defendiendo la profesionalidad y honestidad de los médicos, el señor calvo comentando como está el ambiente en Sevilla un mes y pico después de la muerte del futbolista, y el caballero bastante agresivo y desagradable poniendo en duda la labor de los médicos.
Y esto es quizás lo más bochornoso y pestilente de la historia. El que fuera (y seguirá siendo imagino) periodista "rosa" cuestionando la labor de los médicos del equipo de fútbol y la autopsia que se le practicó a Puerta. Lo que decía no había por donde cogerlo, ni siquiera él sabía muy bien los términos médicos que empleaba, pero como chillaba mucho, y se le oía más que a nadie, el público se rompía las palmas aplaudiendo cada vez que voceaba tonterías varias. Para más "inri", la tertulia-debate-coloquio-reportaje basura iba aderezada de opiniones tan contrastadas en el mundo del fútbol y la medicina como: El presidente del Hospitalet (equipo de 2ºB), el médico del Jaén, antepenúltimo en 2ºB, y el presidente de un club de regional. Como es lógico ningún miembro ni dirigente de un equipo serio se prestó a semejante escoria catódica.
Tampoco me quiero extender mucho en hablar de esta birria. Trágicómica era la defensa que el presentador del programa hacía del tratamiento que le estaban dando al tema, hablando de él como reportaje de investigación y erigiéndose como defensores de la verdad. Por supuesto su verdad. Una verdad cargada de morbo, de falta de respeto, de ninguna ética ni personal ni profesional. Una verdad impuesta a base de gritos y cuestionamientos a doctores importantes dentro de la medicina deportiva. Una verdad basada en comentarios de unos periodistas conocidos por ser voceros de cabecera de la telebasura, la telesangre, la telemierda, y del folletín rosa que a todas horas escupe la televisión. Una verdad engañosa, sensacionalista, asquerosa y que además de no aportar nada, daña a su familia, que bastante tiene con el dolor de perder a un hijo, a un hermano, a un novio, como para encima tener que aguantar defecaciones mentales de cuatro chinchorreros.
Como siempre, este post está escrito Con el debido respeto, pero hoy con menos respeto (y educación) que en otras ocasiones.

martes, 10 de julio de 2007

Bon Voyage

El mundo de la cultura está triste, ¿qué tendrá el mundo de la cultura?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color...

Y es que así, el mundo de la cultura no está como antes, le falta algo, siente un vacío que no sabe si podrá llenar. Incluso al nuevo ministro de Cultura le ha pillado de sopetón la noticia y no para de mesarse los cabellos pensando qué puede hacer. Los músicos y productores de cine están alteradísimos, preocupadísimos, no saben cómo encajar este duro golpe que ha sobresaltado a todos. Pero no solo el mundo de la cultura está mal. Los usuarios también lo estamos, se nos ha ido una persona importante, que no solo velaba por sus intereses económicos y los de su grupito de amigos, sino que era tan dadivoso y generoso, que también velaba para que nosotros tuviéramos música y cine de calidad original.


Imagino que ya sabéis quién es porque su sola personalidad, su lucha contra los poderosos peces gordos y tiburones de la industria audiovisual, su fortaleza mental para aguantar críticas de todos los sectores y seguir trabajando como si nada. Su espíritu rebelde e inconformista, su defensa de los pobres y honrados ciudadanos, erigiéndose como un paladín, un adalid de la justicia y la honestidad, le hacen ser inconfundible. A él le debemos muchas cosas. Le debemos los canon en los cd´s vírgenes, le debemos que sea nuestro pepito grillo particular que nos recomienda que no compremos discos piratas, ni los bajemos de internet, sino que nos gastemos 20 eurazos en compact discs que traen ocho canciones, donde solo hay una buena, y encima como extras solo venga un videoclip absurdo.


Le debemos frases como esta, que ayudan a la gente a sentirse bien por ayudar a un colectivo tan "desfavorecido" como son los músicos: "Cuando entramos, la SGAE recaudaba poco y mal. Hoy recauda mucho y bien". Me siento alegre de haber contribuido a que la SGAE ahora recaude mucho y bien, y todos deberíamos estarlo porque todos hemos contribuido a que esa asociación tenga buenos beneficios, si señor, ya no estoy triste, después de esta declaración estoy contento. Ramoncín se va, pero deja a una SGAE saneada y con mucho dinero recaudado, que felicidad, cuando supe esa noticia estallé de júbilo y todavía soy incapaz de andar sin dar saltos de alegría. Ramoncín nos deja, pero su legado será eterno. Bon voyage majete.

(Leáse todo el post con la mayor carga de ironía posible)

miércoles, 13 de junio de 2007

Woody Allen en el país del "cine mediocre"


Estos días ha llegado a España el genio neoyorkino Woody Allen para, entre otras cosas, recibir el doctor honoris causa de la universidad Pompeu Fabra y comenzar el rodaje su próxima película en nuestro país, en la que actuarán Penélope Cruz y Javier Bardem. Esta insigne visita coincide con el estudio realizado por la Complutense en el que se refleja el casi nulo interés que el cine español despierta entre la gente. Es más, la mitad de los encuestados coinciden en calificar nuestro cine patrio de mediocre o poco interesante. Así que yo creo que ya es hora que los directores y productores se pongan manos a la obra y dejen de dirigir y producir las pésimas películas con las que nos "obsequian" la mayoría de los fines de semana. Se quejan de que la gente no ve producción nacional, pues se deberían quejar menos y mirar sus propios fallos, porque es falso que la gente no ve cine español. Cuando Almódovar estrena, barre en las salas, lo mismo que pasa con Aménabar o con Menem. O directores jóvenes que la gente ha sabido apreciar su buen hacer cinematográfico como Daniel Sánchez Arévalo. Así que dejémonos de comedias mediocres, y aprovechando que Allen está por aquí, a ver si se nos pega algo.